Y ya no podía

Su pequeño cuerpo ya no podía, ya no aguantaba todo lo que le hacían, ya no la aguantaba ni a ella misma.
Todos los días despertaba con alguien o algo nuevo, por lo menos eso la ayudaba a olvidar su rutina, aunque... pensándolo mejor, sé que ella quiere una pacifica rutina, como la de cualquier niña de su edad.

Su organismo es cada vez peor, el exceso de todo y la mala vida, a tan corta edad ya le pasan el parte, su cuerpecito ya no aguanta más, poco a poco busca el descanso en dejar de funcionar
¿ Saben algo ? , ya comenzó a hacerlo.

Cada mañana despierta peor, cada día le pide a su cuerpo algo para lo que el aún no está listo, o simplemente las cosas llegan, cada tarde el dolor la invade... después de todo, no es fácil ser una niña con síntomas de mujer, cada noche apoya su delicada cabeza en la almohada para así, comenzar a cerrar paulatinamente sus parpados, comenzar a relajar el cuerpo, tratar de aplacar los dolores con sueños...no le queda más que dejarse mecer en los brazos de Morfeo mientras la luz de luna la acaricia, no le queda de otra, es mejor la luna que cualquier otro.