Es difícil asumir que las vacaciones ya acaban, la paz de la capital, el silencio cómodo de todos los días, la descongestión veicular, la descongestión humana, LA DESCONGESTIÓN!, si fuiste a algún lugar... dile adios y hasta la próxima temporada, adios a la familia que está lejos y que durante esos días no lo estubieron más, adios al aire puro, a la gente relajada, a la paz.
Es difícil asumir que pronto tendrás que volver a despertarte temprano y correr al baño para obtener la primera ducha de la mañana, asearte rápidamente porque hay una fila de personas que también desean hacerlo, salir del baño para bestirte ya sea con el uniforme laboral o el maldito uniforme escolar (como lo odio >.<) tomar desayuno o talvez ni a eso alcanzar, salir de casa y partir a la asquerosa y aburrida rutina de la que somos esclavos la mayoría; no quiero que llegue ese momento, porque no se puede detener el tiempo para estancarme en algún punto deseado de estas vacaciones, quiero sentir nuevamente el aire puro, las frescas brisas matutinas, quiero volver a ver paisajes descontaminados, colores vivos dentro de la naturaleza, desearía que las vacaciones no acabasen... pero, lamentablemente TODO tiene su triste final.
